Horneá un bizcochuelo de vainilla y dejalo enfriar completamente. Cuando esté completamente frío, molelo en un bol con la mano o con la procesadora. ¡También podés usar vainillas trituradas! Agregá crema de limón para que ligue el bizcochuelo. Mezclá hasta que la crema quede totalmente incorporada.
Una vez que mezcles las migas de bizcochuelo o vainilla con la pasta te conviene meterla un ratito en la heladera. ¡Así la pasta estará más firme a la hora de elaborar las bolitas!
Armá bolitas usando las migas ligadas por el relleno. Bañá la punta de un palito de chupetin en chocolate fundido y luego insertalo en la base de la bolita de bizcochuelo y dejá solidificar en la heladera. Es importante que el palillo se introduzca con el extremo bañado en chocolate para que permita una mejor estructuración.
¡Por último bañá el cake Pop sumergiendolo en baño de chocolate blanco!